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Uno de los requisitos para acceder a las prestaciones sociales que cubren a niños y jóvenes es presentar periódicamente los certificados de asistencia escolar y cumplimiento del plan de vacunación y chequeos médicos. Considerando el total de la población cubierta en la Provincia de Córdoba por los principales programas sociales nacionales y provinciales, las familias tramitan con esta finalidad más de 1,4 millones de certificados cada año.

Entre los programas sociales más masivos y, por lo tanto, más demandantes de certificados se destacan la Asignación Universal por Hijo, las asignaciones familiares de asalariados privados, el Boleto Educativo, las asignaciones familiares de los empleados públicos y las prestaciones nacionales a jóvenes vulnerables para terminar estudios de cualquier nivel (ver Tabla 1).

El esquema hasta ahora vigente impone una gran carga sobre las escuelas y establecimientos sanitarios, ya que cada una de ellas es obligada a montar la estructura administrativa necesaria para emitir certificados que acrediten la condición exigida. A su vez, las familias tienen que solicitar y retirar de estas instituciones los certificados y presentarlos en las dependencias que administran los programas sociales. Éstas, a su vez, tienen que atender a los ciudadanos para recibir dicha documentación. De esta manera, el Estado destina muchos esfuerzos administrativos para emitir y recepcionar los certificados, mientras que las familias son obligadas a asignar tiempo y asumir gastos de movilidad para solicitar y presentar los mismos siguiendo los formatos y plazos determinados para cada programa. Aun así, es muy difícil controlar la legitimidad de los certificados, de manera que los riesgos de fraude son elevados.

A los fines de promover un mecanismo más eficiente de constatación de la asistencia escolar y el cuidado sanitario,la Secretaría de Modernización del Ministerio de Finanzas de Córdoba desarrolló una herramienta tecnológica que permite contar con bases de datos digitales de matrícula, vacunación y chequeos médicos. Esta información es permanentemente actualizada y ya está puesta a disposición a través de un sistema web services. Las reparticiones que administran programas sociales, gracias al desarrollo de esta nueva herramienta de gestión, disponen de información confiable y actualizada de la situación educativa y sanitaria de cada niño y adolescente que vive en la provincia de Córdoba.

A medida que se extienda el uso de los “e-certificados” se liberará a escuelas y establecimientos sanitarios de tareas burocráticas que demandan muchos recursos y son extrañas a sus funciones sustantivas. Pero lo más importante es que las familias dejarán de estar obligadas a gestionar la emisión de los certificados en papel para luego entregarlos en las reparticiones que administran programas sociales.

Esto, como ocurre en algunas épocas del año con ANSES, implica afrontar tediosas colas debido a la congestión de trámites. Además de liberar recursos en escuelas, establecimientos sanitarios y reparticiones que administran programas sociales, el nuevo mecanismo le permite al Estado un mejor control de las condicionalidades que fija cada programa social y, por lo tanto, reduce los riesgos de errores y fraudes.

En la instancia de presentar este nuevo proyecto de modernización, el ministro de Finanzas de Córdoba, Osvaldo Giordano, resume: “A través de los “e-certificados” buscamos dar un mejor servicio a los ciudadanos y ofrecer herramientas que permitan una mejor administración de los programas sociales”. En el desarrollo de esta nueva herramienta subyace la consigna de que “para que haya una mayor y mejor interacción entre el ciudadano y el Estado es necesario que el propio Estado interactúe mejor consigo mismo, es decir que la información fluya y se complemente entre las distintas reparticiones. La idea es muy simple y de sentido común. Si un dato está en poder de una dependencia estatal, es el propio Estado el que tiene que brindarlo al área que lo requiera y no poner al ciudadano en la engorrosa tarea de hacerlo por sí mismo, esto es obligarlo a llevar papeles de una oficina a otra”. Y agrega: “Con las alternativas que ofrece la tecnología en la actualidad a muy bajos costos, resulta irritante que el Estado le siga imponiendo a la gente trámites que se pueden eliminar con una simple conexión entre organismos públicos”.

A su vez, el funcionario admite que “uno de los grandes obstáculos a vencer para contar con un Estado moderno no pasa tanto por los desafíos tecnológicos, sino por resistencias de tipo cultural que llevan a un acérrimo apego al trámite presencial ejecutado con soporte papel y un gran desprecio por el tiempo de los ciudadanos. Estas innovaciones implican más que una forma distinta de hacer, una forma distinta de pensar y de concebir la administración pública. Estoy convencido que los avances se van a ir consolidando por la sencilla razón de que son inevitables. Pero mientras más esfuerzos invirtamos en acelerarlos, más rápido reconstruiremos la confianza en el sector público y la valoración de sus servicios”, concluye Giordano.

*Consulte la gacetilla con la Tabla mencionada en la columna de la derecha.


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