Desde el año 2000, cada 4 de febrero se celebra el Día Mundial contra el Cáncer, con el propósito de movilizar a la sociedad para avanzar en la prevención y el control de la enfermedad. La fecha representa una buena excusa para saber cómo se trabaja desde la salud pública de Córdoba en el combate contra estos males, ubicados entre la segunda y tercera causa de muerte a nivel global.

El Hospital Oncológico Provincial José Miguel Urrutia fue creado en 2004, durante el segundo gobierno de José Manuel de la Sota. “Desde ese momento ha habido una planificación en la incorporación de nuevos equipos y tecnologías, lo que hace que estemos en la punta del viento de los tratamientos oncológicos”, según comenta en esta nota su director, el doctor Martín Alonso.

La planificación de la salud pública cordobesa permite receptar básicamente a cualquier persona que se acerque hasta la puerta del nosocomio, sin distinciones de ningún tipo, y sin contemplar si los pacientes cuentan o no con obra social.

“En Córdoba se atiende absolutamente a todas las personas que lo requieran. Tenemos la suerte de contar con un programa integral de atención de cáncer para todos los pacientes y ciudadanos”, explica el funcionario.

¿Cuál es la situación del combate contra el cáncer en la salud pública provincial?

Contamos con los tratamientos más modernos que se practican en cualquier lugar del mundo. En Argentina, y en esto Córdoba es pionera, tenemos garantizados los tratamientos, cosa que no sucede en la mayoría de los países del mundo. En lugares como Estados Unidos uno no puede tratarse si no cuenta con un buen seguro. Sólo en los países más socializados de Europa los tratamientos de accesibilidad son universales. Nosotros, por nuestra parte, tenemos acceso universal a los tratamientos oncológicos del tipo que sean. Y no sólo eso: también recibimos muchos pacientes de países vecinos que circunstancialmente o no están viviendo en Córdoba, quienes son tratados en forma totalmente gratuita, con los mismos estándares de calidad de cualquier persona que tenga hoy la mejor obra social.

¿De qué maneras se implementa esa accesibilidad?

La Provincia ha venido trabajando durante estos últimos años en campañas de prevención. Así, cuenta entre otras cosas con un programa de mamógrafos móviles que ha sido innovador para el país. Hace ya siete años que estos mamógrafos están dando vueltas por la provincia, realizando a la fecha más de 80 mil estudios preventivos. Gracias a los mamógrafos itinerantes hemos descubierto una gran cantidad de mujeres con cánceres incipientes que, afortunadamente, luego del tratamiento tienen una enorme chance de curarse.

Otros programas o campañas se han desarrollado con la colaboración del Hospital Rawson y algunas otras entidades, por ejemplo en el tema del cáncer de cuello de útero. Son todas medidas orientadas a tratar de disminuir la mortalidad y morbilidad por cáncer.

Esto supone una planificación hospitalaria y un determinado nivel de equipamiento.

Hoy por hoy la Provincia garantiza los tratamientos oncológicos, tanto en lo relativo a medicamentos como en las radioterapias. Recientemente la salud pública ha incluido dentro de su instrumental equipos para tratar a mayor cantidad de pacientes y en la mejor forma.

La Provincia dispone de equipamiento líder en el país y en Latinoamérica: tratamientos de radioterapia con acelerador lineal; radioterapia 3D; radioterapias con técnicas de IMRT (intensidad modulada), que son los más modernos que se están utilizando en forma estándar para el tratamiento de estos pacientes.

¿Cuáles son los tipos de cáncer de mayor incidencia?

En las mujeres, el de mama, el de colon y el de cuello uterino. En los hombres el más frecuente es el de próstata, seguido por el de pulmón y el de colon.

En el caso de las mujeres, lo importante es que los tres tumores pueden ser prevenidos realizando un diagnóstico precoz: en el caso del cáncer de mama, a través de la mamografía; en el de cuello uterino con el papanicolau, y en el de colon con endoscopía. En el caso de los hombres tenemos menos suerte, porque el único cáncer que puede ser prevenido de forma eficiente y disminuir la mortalidad es el de colon. En cuanto al cáncer de próstata, está en discusión si los tratamientos realmente mejoran la posibilidad de curarse.

El trabajo en el Hospital de Niños

“En el último tiempo tenemos más niños con patologías oncológicas, pero también estamos mejorando los resultados. Lo importante es destacar que en nuestro hospital tenemos no sólo especialistas oncólogos, sino también clínicos y una sala especialmente dispuesta para que los niños tengan un tratamiento y seguimiento en salud mental, con psicólogas que se han formado especialmente para acompañar a estos niños. Los resultados están a la vista”, detalla la doctora María Fernanda Marchetti, del Hospital de Niños de la Santísima Trinidad.

En esto, la casa de Ronald McDonal colabora mucho para que los chicos llegados de afuera de la ciudad de Córdoba tengan donde alojarse. Además, fundaciones como Soles acompañan a los nenes para que los días sean menos largos.

La doctora Bibiana Tramunt, jefa de la División Oncológica, explica que “en Córdoba no faltan ni los insumos ni voluntad”.

“Desde hace un par de años el Instituto Nacional del Cáncer con sede en Buenos Aires  agregó un capítulo pediátrico, en el que consta la incidencia del cáncer infantil argentino. Trabajamos cumpliendo con los estándares”, agrega.

“Los chicos se curan en el 80 por ciento de los casos y hay patologías que se curan en un 99,9 por ciento. Y estamos apuntando a lo que nos falta”, finaliza la profesional.


Volver
ff