En una ceremonia que encabezó el presidente provisorio de la Legilsatura, Oscar González, fueron homenajeados los legisladores elegidos en 1986 que un año más tarde aprobaron la Constitución de la Provincia de Córdoba. El acto contó con la asistencia del ministro de la Suprema Corte de Justicia, Juan Carlos Maqueda, integrantes del Superior Tribunal de Justicia, dirigentes que tuvieron un rol determinante en la sanción y familiares de los 22 constituyentes fallecidos.

“La convención estrechó filas en la tutela del Estado de derecho como lo prueba el rol decisivo que adquirió en los sucesos de la Semana Santa de 1987. Córdoba encontró en su Constitución -manifestó Oscar González-, objetivos, rumbos y lecciones. Es por eso que al proporcionar respuestas a la dirigencia, a quienes actúan en los poderes del Estado y a la ciudadanía a lo largo de estas tres décadas, ha inspirado muchos otros textos de otras provincias, resultando un antecedente muy importante en aquel ciclo de cartas magnas locales que culminó con la propia modificación de la Constitución Nacional  en 1994″.

González sostuvo que se imponía el homenaje a los convencionales y a las distintas fuerzas políticas que participaron de un debate que fue intenso, enriquecedor y que además “colocaron una base para el desarrollo de la vida institucional de la provincia”.

A su turno, el ex convencional radical, Antonio María Hernández, elogió “uno de los actos institucionales más importantes que se han vivido en la historia de Córdoba”, y homanejeó mencionándolos a los constituyentes ya fallecidos, Osvaldo Amelotti, Jorge Francisco Arraya, Rodolfo Berardo, Mario Carlos Brugo, Raúl Carrizo, María Leonor Casari de Alarcia, SixtoAlberto Ceballos, Jorge Joaquín Cendoya, Jorge  de la Rúa, Alberto Francisco Di Carlo,  Manuel Gómez, Roberto Lostau Bidaut, Tomás Montilla, Carlos Alfredo Orgaz, Ignacio Efraín Ortiz, Oscar Roger, Victor Carlos Costagna, Néstor Ricardo Serafini, Carlos Tagle Achával, Eduardo Terzi y Elpidio Angel Torres.

Hernández, que es  profesor de Derecho Constitucional, fue también el encargado de reivindicar el legado de la convención y sostuvo que “el valor más grande que tiene una Constitución  es el de la legitimidad; ese valor jurídico y político solo se alcanza cuando la obra constituyente es el resultado del acuerdo de las fuerzas políticas y este es uno de los problemas más graves que hemos tenido los argentinos a lo largo de toda nuestra historia”.

Destacó que “desde el principio nos impusimos la tarea de buscar consenso” y recordó que la mayoría absoluta se alcanzaba con 39 votos y que el bloque mayoritario, de la Unión Cívica Radical, al que él pertenecía, tenía 37 miembros. Cómo habrá sido el nivel de consenso -enfatizó- que yo tengo acá el proyecto que fue despacho de la Comisión Número 1, que sirvió de base de la Constitución y que muestra que todo fue consensuado, lo que dio lugar a un debate de muy alto nivel intelectual”, expresó Hernández.

También habló la ex constituyente peronista Marité Puga para señalar a los presentes que hace 30 años ya advirtieron que las cuestiones de género eran importantes y lograron la inclusión de un artículo en el que se menciona específicamente la igualdad de derechos y obligaciones entre hombres y mujeres. También logró aplausos de la mayoría cuando sostuvo que ” en aquel entonces muchos nos creíamos rivales irreconciliables y ahora sabemos que somos amigos”.

Agradeció la iniciativa de reunir a los sobrevivientes de la convención y destacó asimismo el valor de los derechos sociales enumerados en el texto sancionado hace 30 años. “Los derechos del trabajador, de la juventud, de los discapacitados, de la ancianidad, del consumidor, de los niños  fueron aspectos sumamente caros a nuestra sociedad y que aún hoy tenemos que seguir profundizando porque lo social sigue como deuda en muchas cuestiones”.

El democristiano Ricardo del Barco señaló que “hace tres décadas en esta misma sala vimos nacer una criatura nuestra que es la Constitución de Córdoba. De alguna manera ese día nos sentíamos los padres de esa criatura que ahora ya no nos pertenece pero que inicialmente sentíamos que era nuestra obra,  fruto del acuerdo entre partes que teníamos distintas visiones políticas pero con un deseo de confraternizar en democracia”.

Indicó asimismo que como toda obra humana “es perfectible y a menudo no se comporta como uno desearía pero ha tenido una vida propia y ya no nos pertenece; es de todos los cordobeses y quizá su contribución más importante sea consagrar la defensa irrestricta de la vida humana desde el mismo momento de la concepción”.

En nombre del antiguo bloque de la Unión del Centro Democrático habló Roberto Cornet para recordar que su bloque tenía en 1987 solo tres miembros pero, sin embargo, muchas veces se convirtieron en el fiel de la balanza. Indicó que, por esas cosas de la política y de la historia, los que treinta años atrás eran absoluta minoría hoy tienen un hombre de su misma ideología a cargo de la presidencia de la Nación.

En el cierre  de los homenajes y antes de la entrega de diplomas recordatorios, habló el ex convencional democristiano Jorge Gentile para  manifestar que aún están pendientes muchas conquistas previstas en el texto constitucional pero que no tienen su correlato en las leyes que nos rigen.

Entre los asistentes a la sesión especial de homenaje se encontraba presente el secretario legislativo de la convención, Luis Medina Allende.


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