Durante los últimos cinco días, la Dirección de Policía Ambiental, perteneciente al Ministerio de Agua, Ambiente y Servicios Públicos, desplegó controles simultáneos de caza y pesca en distintas zonas de la provincia con el objetivo de evitar que dichas actividades  se realicen furtivamente.

Asimismo, se brindó información sobre la manera en que se pueden realizar estas actividades para no incurrir en una infracción, los lugares permitidos y los cupos autorizados por la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático.

En un control nocturno realizado en embalse de Río Tercero se detectó una red de 200 metros, la cual no contenía ningún pez, por lo que se presupone que había sido arrojada al agua recientemente. Otros patrullajes se realizaron en las lagunas Camoati y La Brava, en el departamento Unión, para informar a los pescadores la normativa vigente. Asimismo, se patrulló el lago San Roque pero no se detectó ninguna persona pescando.

Por otra parte, conjuntamente con Gendarmería Nacional, se intensificaron los controles de caza en los departamentos Sobremonte, Tulumba e Ischilín en donde se secuestraron seis vizcachas, una perdiz común, una perdiz copetona, dos reinamoras, ocho armas de fuego, un cuchillo, cinco linternas y gran cantidad de municiones.

En Laboulaye, con apoyo de la patrulla rural de la localidad, se secuestraron nueve liebres, un zorro, un machete y dos linternas.

Finalmente, otra comitiva de inspectores detectó una camioneta en Río Cuarto que se aprestaba a realizar caza con jauría, modalidad que está prohibida por ley,  por lo que se alertó que de llevarla a cabo estarían en infracción, evitando así la actividad.


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