El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Córdoba presentó ante los legisladores de todos los bloques el proyecto que pretende introducir la oralidad a las causas que se tramitan en los fueros Civiles y Comerciales. En la actualidad los procesos judiciales de este tipo son escritos, es decir, que los jueces no toman contacto con las partes si no que se tramita de forma burocrática a través de documentos que forman grandes expedientes y demoran la resolución original de conflicto.

La presentación en la Unicameral estuvo a cargo de la secretaría de Justicia, Laura Echenique y de Ignacio Villada, asesor del ministerio que coordina la redacción de la ley. La iniciativa forma parte del paquete de reformas judiciales que fueron enviadas por el Ejecutivo, para agilizar y modernizar los procesos judiciales y acercar los juzgados a la ciudadanía. A mediados de mayo fue aprobada por todos los bloques el primero de estos proyectos, que la mediación prejudicial será obligatoria en todas las causas Civiles y Comerciales.

En el país, la mayoría de las provincias ya están aplicando la oralidad, algunas de forma efectiva y otras en procesos de prueba piloto. Echenique explicó que el proyecto busca mejorar la calidad de las decisiones jurisdiccionales mediante la inmediación del juez, eso concentra varios trámites procesales en audiencias orales, lo que reduce los plazos totales del proceso. Desde el ministerio, calculan que la oralidad reducirá los litigios de este tipo de cuatro años a un año y medio.

Ahora, se abre la etapa de debate en comisión, donde diferentes interesados pasarán a brindar su puntos de vista y ofrecer aportes y modificaciones al proyecto. En caso de que el proyecto sea aprobado en la Unicameral, comenzará a aplicarse en una primera instancia con una prueba piloto que incluirá sólo las demandas de daños y perjuicios por montos menores a $160 mil. Para esta etapa, 15 juzgados se ofrecieron de manera voluntaria para comenzar a implementarlo.

Procedimiento

Según el proyecto, las causas se estructurarán en dos audiencias: una preliminar y otra complementaria. “En este caso hay un juez presente, que tiene otro protagonismo al momento de recibir las pruebas y escuchar a las partes y peritos”, explicó Villada. “Que el juez pueda escuchar las pruebas de boca de los involucrados, además de acelerar el proceso, hace que la justicia sea más fidedigna, que no esté mediada por actas y escritos que a veces tergiversan o interpretan las declaraciones”, agregó. Por otro lado en la audiencia se resumen varios actos procesales, lo que hace más expeditivo el trámite.

Ante los legisladores, Echenique explicó cuáles son los principios básicos sobre los que se fundamenta el proyecto: la inmediatez, al conectar directamente al juez con las partes; la concentración de actos procesales en sólo dos audiencias; la celeridad, al garantizar plazos razonables y la transparencia y la confianza, al ser actos públicos realizados con la participación ciudadana.


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