• Diego Silva Balerio, magíster en Psicología y Educación

Diego Silva Balerio, de Uruguay, es magíster en Psicología y Educación, tiene 46 años y hace 20 que está trabajando en áreas vinculadas a los sistemas de protección de derechos y penal juvenil.

La Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia que depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, lo invitó a brindar una capacitación en la Ciudad de las Artes durante la jornada de este viernes, denominada “Reflexiones desde la Pedagogía Social”.

El encuentro se dividió en dos módulos; a la mañana, se desarrolló la conferencia y por la tarde, se realizó un “conversatorio” sobre el proyecto educativo individual como propuesta de construcción subjetiva y comunitaria. Asistieron alrededor de 150 profesionales vinculados a niñez y adolescencia que trabajan en protección y contextos de encierro.

Silva, hizo un recorrido histórico sobre los diferentes paradigmas que rodean el marco teórico-práctico que guía a instituciones públicas sobre cómo educar a niños, niñas y adolescentes que están bajo la protección del Estado.

Compartió su mirada respecto al rol de los adultos que acompañan a los jóvenes y dijo que “lo socio-educativo es la ampliación de lo educativo; pienso en la educación más allá de lo escolar”. Y agregó: “Las personas aprendemos todo el tiempo y en todas partes, no solo en la institución escolar. Por distintas experiencias de vida, distintas situaciones vamos adquiriendo un conjunto de saberes tras transitar espacios sociales e institucionales”.

Explicó que “las  instituciones vienen cargadas con historias muy centradas en el castigo o en el control social, lo educativo aparece como el currículum oculto, como eso que no planificamos pero que en realidad generan un aprendizaje en el otro”.

A partir de esta reflexión, propone que los espacios destinados para esta población deben planificar e identificar esos saberes y competencias que se pretende adquieran los niños, niñas y adolescentes y actuar en consecuencia; “no hay que dejar nada librado al azar de la organización de los centros”.

Silva Balerio interpela sobre prácticas y contenidos que se aplican en las instituciones que se relacionan con los niños y jóvenes; por eso dice:  “Tenemos que pensar en una currícula específica que tiene que ver con la inclusión social, la circulación y acceso a la cultura”.

“En general, lo que vemos que aprenden es la dependencia, aprenden a depender de otros y no a ser autónomos. Ese es un punto de tensión sobre el que es necesario trabajar”, indicó Silva.


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