En el instante en que la banda Cumbia Compleja subió al escenario, el tecladista olvidó todos los acordes de todo los temas. “No, no, yo no toco nada”, decía, moviendo la cabeza. Para casi todos los integrantes de la banda, surgida en los talleres de luthería del Centro terapéutico del Complejo Esperanza, la fiesta de la primavera celebrada este viernes 28 en el establecimiento, fue su debut en público. Los nervios eran comprensibles: debajo del escenario, tirados en el pasto y al sol, los miraban una centena de chicos, todos compañeros suyos. Detrás suyo, seguían la banda de Katriel y luego el mismísimo ‘Rey del mambo’, Jean Carlos.  

“Un saludito para los chicos de Nuevo Sol, para la Fundación Nuevo Día, para los amigos del Centro terapéutico”, enumeraba el vocalista, ya más confiado después de haber cantado la primera canción. “Saludo para Facundito, para la Sara, para los profes”, decía, con la cadencia de la Mona cuando lee las señas de los barrios desde el escenario.

Como cada año, la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SeNAF) organizó la tradicional fiesta de la Primavera en el establecimiento donde se alojan los niños y adolescentes en conflicto con la ley penal. Con feria e producciones, clases de zumba y música, fue un momento de encuentro y diversión. 

Denis Pineda y Miguel Luque son los coordinadores del ensamble Cumbia Compleja. La banda, con otra formación, ya había actuado en el Día del Niño. La propuesta surgió de los talleres de luthería, donde los chicos de diferentes módulos fabrican sus instrumentos usando objetos de la vida cotidiana, como tarros y bidones. “Después quisimos cerrar el círculo, pasar de construir los instrumentos a aprender a usarlos”, explica Denis. 

Ya entrado el mediodía fue el turno de Katriel y más tarde, Jean Carlos, que llegó temprano para sacarse unas fotos con los jóvenes. “Le vamos a poner ritmo a este día. Muchas Gracias por invitarme”, dijo en su acento centroamericano, antes de subir a cantar. 

“Queremos darle las gracias a los músicos por venir a compartir este día”, dijo Antonio Franco, subsecretario de SeNAF. “Los días de encierro son largos y difíciles para los chicos, por eso estos momentos de distensión y alegría son muy importantes. Algo que para el resto de las personas quizás normal; ir a una plaza, escuchar una banda, tomar sol, acá cobra mucho más valor”, agregó.


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