Comenzó hoy el cuarto ciclo de capacitación en prevención de violencias “Construyendo Lazos de Paz – Por una niñez y adolescencia sin violencias”, organizado por la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SeNAF) y el Ministerio de Trabajo, a través de la Comisión Provincial para la Erradicación del Trabajo Infantil (COPRETI).

La capacitación, que se extiende hasta el día de mañana, está dirigida a personal de la administración pública provincial y municipal, con el objeto de concientizar sobre los condicionamientos que explican la emergencia del trabajo infantil y sus consecuencias, reflexionar sobre posibles modalidades de abordaje y sobre los actores co-responsables en la protección de derechos de niñas, niños y adolescentes, especialmente en los que involucra esta situación de vulneración de derechos.

En el Centro Cultura Córdoba, abrió la primera jornada, el secretario de Niñez, Adolescencia y Familia, José Piñero, y el secretario  de Trabajo y Relaciones Laborales, Franco Mogetta Prevedello.

Piñero, consideró que en un contexto de distintos tipos de violencias que viven niñas, niños y adolescentes, “hay que trabajar en la prevención, en la promoción de derechos, junto con las instituciones y organizaciones que están en territorio, y junto a los municipios y comunas que ayudan a detectar los problemas”. Y precisó a la audiencia: “Tengamos en cuenta que a más capacitación, tenemos más obligación en trabajar por la protección y el ejercicio de derechos de niñas, niños y adolescentes”.

La jornada se desarrolló a través de varios paneles, con la exposición de técnicos de la Comisión Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (CONAETI), de investigadores de la temática, de referentes en salud y educación que dieron cuenta de la vulnerabilidad en que se encuentran los niños en escenarios de trabajo y de sus trayectorias escolares, entre otros. La capacitación también cuenta con exposición de trabajo en territorio que ha sido exitoso para detener el trabajo infantil en una actividad laboral y lugar determinado.

¿Hay alguna forma de trabajo que puede considerarse no violenta para niñas, niños y adolescentes que están bajo la edad mínima de admisión al empleo? La respuesta es claramente no. Sucede tanto en el trabajo doméstico intensivo, el trabajo propiamente dicho, el trabajo para el autoconsumo, en el trabajo como estrategias de supervivencia y obviamente, en las peores formas de trabajo infantil establecidas por Convenio núm. 182 de la OIT. Como precisa Mogetta Prevedello: “el hecho de que un niño se halle compelido a trabajar ya es una situación de violencia”.

Los especialistas resaltaron las consecuencias que produce el trabajo infantil en el desarrollo psíquico-físico de los niños, sus consecuencias en la salud y el impacto en la educación. Generalmente ante la doble exigencia de trabajar y estudiar, las niñas y niños que trabajan presentan poco rendimiento escolar, ausencias y llegadas tardes, repitencia, situación que finaliza de manera importante en el abandono escolar. También, estos niños, cuando llegan a la edad laboral, generalmente tienen la desventaja de presentar dolencias físicas.

“La pobreza es una causa del trabajo infantil, pero también una consecuencia”, puntualiza Mogetta Prevedello para describir el círculo que genera la realización de actividades laborales en la niñez, ya sean pagas o no.

Los Ciclos de Capacitación “Construyendo Lazos de Paz – Por una niñez y adolescencia sin violencias”, son coordinados por el Área de Intersectorialidad de la SeNAF. Su responsable María Alba Navarro, junto a otros actores del Estado desde la Comisión Interministerial de Niñez, Adolescencia y Familia, desarrollan acciones de concientización para consolidar una  mirada sobre la niñez que desnaturalice la violencia en sus diferentes formas.


Volver