FGOB7734 -Informe especial del Ministerio de Educación.La Calera copia

Las risas y la alegría se apoderan cada jueves de los alumnos que asisten a la escuela especial Reyes Contreras, en el anexo que funciona en La Calera. Y es que desde el mes de marzo, los niños que allí concurren, practican el deporte de Navegación a Vela en las aguas de la conocida Laguna Azul.

Todo comienza cuando llega el transporte que los va a trasladar hasta la laguna. En ese instante, comienza la aventura más ansiada de la semana: ir a navegar.

Desde el momento que arriban, se convierten en deportistas y guardianes del lugar. Se dividen en pequeños grupos de trabajo, en donde cada uno realiza diferentes actividades. Los chicos se encargan de limpiar y acondicionar los Optimist, esas pequeñas embarcaciones que más tarde, los invitan a surcar las aguas de la laguna. Las chicas, son las encargadas de buscar los chalecos salvavidas y repartirlos, para que todos los que naveguen tengan uno.

Chaleco puesto, el barco flotando, comienza la aventura. Basta con ver esos rostros iluminados para entender que cada jueves es especial. Desde el momento que sus manos toman el timón, se convierten en los dueños del agua. Los conocimientos adquiridos estos meses, les permiten navegar con seguridad, solitos, tomando sus propias decisiones a la hora de comandar la embarcación.

Cada jornada compartida junto a sus ‘profes’, tiene un color diferente. En sus clases, no sólo han aprendido lo referido a la navegación y a las partes que componen el Optimist, sino que además, al tener un contacto directo con el entorno de la laguna, aprovechan esa instancia para “aprender jugando”.

“Este es un escenario natural donde también ellos observan e interactúan con la naturaleza”, comenta Marina Ceratti, la docente multigrado de nivel secundario que trabaja todos los días con los niños.

Guadalupe, es profesora de educación física y una de las instructoras de navegación a vela. Ella tampoco dejó pasar el hecho de que una vez que están en la laguna, se interesan por todo lo que hay alrededor. Los peces, las aves y la diversidad de  fauna y flora que rodea al lugar son ejes que luego se trabajan en el aula, como así también el respeto por el cuidado ambiental.

“Hacemos mucho hincapié en el respeto a la naturaleza, para que ellos puedan venir y dejar todo acomodado y limpio y si ven algo que no está en su lugar lo acomodan y lo limpian, además de la importancia del agua y su cuidado”, explica.

Fueron dos horas de ajustarse los chalecos, de buscar el viento, de timonear y esquivar la vela cuando cambiaban el rumbo, de gritarse indicaciones y de amontonar adrenalina esperando el turno de subirse y navegar, solos o con la compañía de algún profe.

Así, cuando llegó la hora de volver a la escuela, lo que se escuchó fue una ola de pedidos:”Una vuelta más”, “un ratito más”.  Es ahí, cuando queda al descubierto que esta actividad les propone una conexión máxima consigo mismos y la posibilidad de confiar y descubrir su autonomía personal.

Esta experiencia, que ha cambiado la realidad de estos estudiantes, se refleja en la mirada de admiración de sus padres que con orgullo destacan la seguridad, firmeza y coraje que hoy envuelve el carácter de sus hijos.

Verónica, mamá de Lucrecia, contó sobre el rotundo cambio que ha notado en su hija al incorporar en su rutina semanal, la práctica de este deporte: “Sorprendida y feliz a la vez; ella nos esta enseñando a nosotros mucho. Siento orgullo de que pueda hacer algo por si sola, es lo que uno como padre apunta”.

Un proyecto institucional

El Programa Deporte Educativo fue tomado por este establecimiento como un proyecto institucional marcando un eje transversal a todos los espacios curriculares. A lo largo de estos meses, han trabajado diferentes áreas de conocimiento en base al desarrollo de las distintas discapacidades de los alumnos.

Este programa fue beneficioso en todos los ámbitos ya que permitió el acercamiento de los padres con la escuela, logrando una participación activa a la hora de acompañar a los más pequeños. Además, esta iniciación a la práctica deportiva ha permitido que los alumnos desarrollen e incorporen hábitos de independencia, trabajo en equipo, resolución de conflictos y lo más importante, desarrollo de pensamiento crítico.

Julia Deconstanci, directora de la escuela Reyes Contreras, así lo expresaba: “La trayectoria escolar de los estudiantes ha evolucionaron en relación a su autoestima, conexión e interrelación entre ellos. De marzo a la actualidad han mejorado su expresión, la amistad, el compañerismo, el interés y motivación. Para la familia también fue una evolución, ya que al principio algunos niños no participaron porque sus padres tenían miedo y luego al ver a sus compañeros, su alegría y lo bien que les hacía, dieron el permiso correspondiente”.

El Deporte Educativo, implementado por el Ministerio de Educación provincial desde 2012 junto a la Confederación de Deportes de Córdoba, la Agencia Córdoba Deportes y municipios como el caso de La Calera, busca acercar diversas disciplinas federadas a las escuelas de gestión estatal, de nivel primario, secundario y de modalidad especial, con el objetivo de la inclusión deportiva escolar bregando por la igualdad y diversidad en sectores vulnerables, motivando y potenciando, en cada niño, el interés por los deportes.

Estos espacios de prácticas deportivas se implementan también en algunas localidades del interior provincial gracias a convenios con municipios y comunas, como La Calera, brindando oportunidades a alumnos que en su cotidianeidad no tienen la posibilidad de acceder a clubes o centros deportivos. El cambio de rutina les permite desarrollar, dentro de su trayectoria escolar, hábitos sociales y culturales que a futuro fortalecerán su juventud.

 


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