• Plaza Cielo Tierra ofrece un recorrido dinámico y para todo público.
  • Octavio Re, otro de los jóvenes guías del equipo.
  • Gabriel Pérez Álvarez, miembro del cuerpo de guías.
  • Uno de los niveles interiores del recorrido.
  • Planetario Julio Verne.
  • Una toma del Planetario Julio Verne, antes de la proyección de 15 minutos que tiene lugar en el recinto.
  • Réplica del Sputnik 1, primer satélite artificial que fuera lanzado en 1957 por la Unión Soviética.
  • Fiorela Boratto, guía.
  • Emilia Suárez, integrante del cuerpo de guías.
  • Plaza Cielo Tierra se halla en corazón del Parque de las Tejas.
  • Una imagen del parque exterior, de 8.000 metros cuadrados.
  • Así se ven desde el exterior los dos dodecaedros que conforman el edificio principal.
  • El Péndulo de Foucault,.

Desde septiembre del año pasado, la Capital de la provincia cuenta con un nuevo atractivo que se agrega a su oferta cultural y educativa y que, por sus características particulares y novedosas, resulta un orgullo al alcance de la mano, preparado para el disfrute de visitantes de todas las edades y procedencias.

Se trata de Plaza Cielo Tierra, el Centro de Ciencias ubicado en el Parque de las Tejas y que, con la espectacularidad de su arquitectura, ha alterado la fisonomía de un sector transitado a diario por miles de estudiantes en camino a Ciudad Universitaria, y también por quienes desempeñan actividades laborales en la zona.

Esta iniciativa conjunta del Gobierno de la Provincia y la Universidad Nacional de Córdoba ofrece un recorrido vistoso, ameno y cautivador con la intención de que el público, de forma gratuita, pueda experimentar en vivo una aproximación al conocimiento científico.

Así, los asistentes participan de una vivencia sensorial y dinámica. Por espacio de una hora y media, son transportados en un repaso a través de la diversidad de elementos que conforman el planeta Tierra y el Universo, descubriendo algunos de los más importantes instrumentos mediante los cuales el hombre, a lo largo de la Humanidad, buscó satisfacer la necesidad de descubrir la gran casa que todos habitamos.

El recorrido

Apenas al llegar al predio de 8.000 metros cuadrados, el público es dividido en grupos de hasta 40 personas. A partir de ese momento serán conducidos por un equipo de jóvenes profesionales y estudiantes avanzados de la Universidad Nacional de Córdoba.

Seleccionados entre más de 700 aspirantes, los chicos conforman un cuerpo de coordinadores y guías amable y ampliamente capacitado, asegurando el interés permanente de los visitantes mediante la puesta en palabras del guión museológico que va pautando el recorrido. Son, en total, 30 becarios provenientes de distintas facultades de la UNC, tanto del campo de las ciencias como de las humanidades.

La visita arranca con un paseo por el exterior de la plaza, dividida en los sectores Astroparque, Plaza Didáctica, Geoparque y Plaza de Ingenio, donde los participantes entran en contacto de manera lúdica con diferentes instrumentos de medición y observación.

El recorrido continúa en el interior del Pabellón Cielo Tierra, como se llama al edificio principal que tiene la forma de dos dodecaedros unidos por una de sus caras y parcialmente soterrados, con una altura total de 18 metros de la base hasta el techo.

Se trata de un descenso al interior del planeta que comienza la corteza, sigue en el manto, la roca y el núcleo terrestre, ilustrado por medio de más de mil metros cuadrados de ploteos de diseño exclusivo. Una peculiaridad distintiva la brindan los pisos transparentes, que consiguen que los diferentes niveles del edificio se mantengan visualmente conectados. También destaca la réplica del Tyrannotitan chubutensis que, al estar suspendida en el aire, presenta el rasgo distintivo de poder ser apreciado desde todos los ángulos.

Sigue luego el nivel Agua, que educa acerca del líquido elemento partiendo de su estructura molecular para llegar a su distribución a lo largo del planeta, apuntando también al ciclo del agua y la fauna ictícola en las distintas etapas de la evolución, resumiendo 3.500 millones de años de vida en el planeta.

Ya en el nivel Aire, el público se topa entre otros artefactos con el denominado Péndulo de Foucalut, llamado así en honor al físico y astrónomo francés que en 1851 ideó dicho instrumento para demostrarle a la Humanidad que la Tierra gira en forma permanente. El péndulo se mantiene en movimiento en un mismo plano según el principio de conservación del momento angular, derribando, cada seis o siete minutos, una serie de palitos dispuestos alrededor, lo que da cuenta del movimiento de rotación terrestre.

Posteriormente se accede al Planetario Julio Verne. Con capacidad para 40 personas sentadas, este espacio ofrece una proyección de 15 minutos que nos adentra en el descubrimiento de los cuerpos que pueblan la gran bóveda celeste. Una voz en off va conduciendo el relato, hasta llegar a las características de los astros tal y como pueden observarse desde nuestra ubicación en Córdoba.

Plaza Cielo Tierra en cifras

En todos los casos, las visitas son guiadas y en horarios preestablecidos: los miércoles, jueves y viernes a las 9, 10.30 y 12 horas, y por la tarde a las 17, 18.30 y 20. Los sábados y domingos los horarios son sólo vespertinos, a las 17, 18.30 y 20.

Desde su apertura, Plaza Cielo Tierra ha recibido a más de 14 mil visitantes entre familias, clubes, organizaciones barriales y otras instituciones. Asimismo, son más de 110 los establecimientos educativos que han recorrido el espacio, superando en menos de cuatro meses la cifra de 4.500 estudiantes y 500 docentes, entre los niveles primario, secundario y superior, tanto de la Capital como del interior de Córdoba.

Los turnos para visitas se solicitan telefónicamente, llamando a los números 0351-433 3419 y 0351-433 3424. 

Más información ingresar en http://www.plazacielotierra.org/


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