Sierras de Córdoba

Desde principios de mayo, Córdoba ha ingresado en la época de mayor riesgo de incendios y, aunque se han tomado todas las precauciones para tratar de alejar el peligro de las llamas que amenazan a la gente y a los recursos naturales, es necesario reiterar que en un porcentaje superior al 90 por ciento, somos los seres humanos los únicos responsables de iniciar el fuego que tanto cuesta después controlar.

Un estudio reciente, realizado en base a relevamientos satelitales, señala que en Córdoba se registraron entre 2001 y 2016 un total de 35.366 focos de calor. La cifra suma incendios forestales o serranos que tuvieron alguna envergadura y las quemas más reducidas en zonas rurales. El número representa 2.357 focos por año, 196 por mes o 6,5 por día. La mayor cantidad se da en los meses de estación seca, entre mayo y octubre de cada año.

De los 35 mil focos, el 30 por ciento se detectó en zonas de forestación natural, (las sierras y el noroeste) y el 70 en regiones agrícolas. Los más graves son los alrededor de 10 mil focos sumados en 15 años en zonas de montes y pastizales serranos, que han provocado un gravísimo daño ambiental.

En 2016 se quemaron unas 10.300 hectáreas en toda la provincia, la menor cifra de la última década, y en 2017 se acumularon alrededor de 1.100 hectáreas. El gobernador Juan Schiaretti elogió el esfuerzo que se está realizando para reducir el impacto del fuego.


“Desde que se lanzó el Plan provincial de lucha contra el fuego, hemos reducido de 200 mil hectáreas incendiadas a 40 mil”, dijo Schiaretti.


La Provincia acaba de reforzar los múltiples recursos de que disponía para enfrentar la temporada de incendios con la incorporación del AT-802 Fire Boss, un avión caracterizado por su marcada maniobrabilidad y autonomía de vuelo que permite realizar un aterrizaje tanto en tierra como en agua, a la vez que realiza cargas tanto en pantanos como en el mar o ríos durante el vuelo.

El AT-802 se suma a las otras tres aeronaves que la Provincia tiene para combatir los incendios, pero los que año tras años arriesgan el físico para apagar el fuego, insisten en que nada es tan eficaz como la prevención y no hay mejor política que la de convencer a cada vecino y a los turistas que hay que ser cuidadoso.

Sanciones
La legislación penal y contravencional contempla severas penas para todo aquel que provoque un incendio pero, seguramente, las conductas más cuidadosas se consiguen convenciendo. La recomendación más elemental es apagar, si se puede, cualquier foco ígneo o si no, avisar rápidamente a quienes puedan acudir para sofocarlo.

Hay que tener a mano estos tres teléfonos: Policía 101; Bomberos 100; o el número gratuito 0-800-38346 (FUEGO).

Recomendaciones
Quienes se ocupan de la prevención, sugieren seguir algunas sencillas instrucciones:

  • No utilice el fuego sin haber obtenido el permiso de quema controlada que no se autoriza en época de riesgo de incendios.
  • No realice quema de restos de poda, basura, rastrojo y desmalezamiento de terrenos.
  • Realice en cada predio las prácticas preventivas que estén a su alcance, tales como:
    –  Calles cortafuego
    –  Limpieza de alambrados
    –  Construcción de reservorios de agua
    –  Disponibilidad de elementos de combate (palas, chicotes, machetes, etc.)
    –  Tenga su pileta de natación, o tanque australiano llena durante todo el año, pues esta reserva de agua es indispensable en caso de incendios.
  • En ningún caso arroje fósforos encendidos en el campo, bosques o zonas arboladas, recuerde que la mayoría de los incendios se originan y ocurren a raíz de la falta de precaución.
  • No haga fogatas solo se permite realizarlas en los lugares habilitados para tal fin (camping, complejos, campamentos, etc.)
  • En ningún caso encienda fuego debajo de los árboles, no solo por el peligro de incendios que ello implica, sino por el daño que ocasiona el calor a la planta, que es un organismo viviente.
  • Haga su fogón en lugares habilitados.
  • Tenga en cuenta que el viento puede propagar una mínima fogata ocasionando un incendio.
  • Nunca tire colillas de cigarrillos en el campo.
  • Si se inicia fuego en el pasto y mientras no haya alcanzado demasiada intensidad, apáguelo golpeándola llama con una manta o bolsa, si es posible mojada.

Volver
ff , ,