Día Mundial contra el Trabajo Infantil

Córdoba celebrará mañana el décimo aniversario de la creación de la Comisión Provincial para la Erradicación del Trabajo Infantil (Copreti) en coincidencia con el “Día Mundial contra el Trabajo Infantil”, instituido en 2002 por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), fecha que se conmemora con el propósito de crear conciencia acerca de la magnitud de un problema de alcance global y de difícil erradicación.

La primera década de la Copreti, el organismo que la Provincia creó para realizar un seguimiento del problema, atacar sus causas y concentrar esfuerzos públicos y privados para proteger a la infancia, será celebrado con una jornada de reflexión que se inicia el martes a las 10 en el Ministerio de Trabajo -Rivadavia  646-, con el descubrimiento de una placa conmemorativa.

En la ocasión, el ministro Omar Sereno realizará una reseña de la tarea que viene desarrollando la Comisión. A continuación, Olga Páez, coordinadora de equipo técnico de Salas Cuna, se referirá a las políticas públicas en materia de infancia y su relación con la prevención del trabajo infantil y posteriormente, está prevista una exposición sobre la medición del trabajo infantil y la Encuesta de Actividades de Niñas, Niños y Adolescentes 2017. Por su parte, Anahí Aizpuru abordará la problemática  en el país y la Región Centro.

Concluidas las exposiciones  y tras un tiempo para el intercambio de preguntas y opiniones, actuará el Coro de niños de la Defensoría de Niños, Niñas y Adolescentes, se descubrirá una placa conmemorativa y se servirá un ágape. También en la sede de la cartera laboral pero el viernes 15, a las 10, Sereno firmará la Resolución que aprueba el renovado procedimiento para la autorización de trabajo infantil artístico.

Un problema de alcance global que preocupa

Los datos son preocupantes y sorprendentes. En el mundo, hay  unos 168 millones de niños y niñas que trabajan y se estima que la mitad de ellos realizan labores consideradas peligrosas. En la Argentina, más de un millón de niños y adolescentes de entre 5 y 17 años trabajan, aunque la legislación lo prohíbe expresamente y reserva para ellos solo el juego y el estudio.

Para que no queden dudas, se considera trabajo infantil toda actividad económica y estrategia de supervivencia, remunerada o no, realizada por niñas, niños y adolescentes que se encuentran por debajo de la edad mínima de admisión al empleo, que no han finalizado la escolaridad obligatoria o no han cumplido 18 años en caso de tratarse de trabajo peligroso.

Prevención y denuncias

El objetivo general de Copreti  es prevenir y erradicar progresivamente el trabajo infantil. Entre las tareas asignadas al organismo figuran las de promover campañas de difusión a través de medios de comunicación, realizar un diagnóstico situacional de la problemática, avanzar en un mayor conocimiento sobre la magnitud y modalidades del trabajo infantil y procurar el intercambio de información y estudios sobre el tema.

La Comisión también se dedica a sistematizar y planificar políticas públicas en materia de trabajo infantil, crear redes solidarias tendientes a la prevención y erradicación progresiva y coordinar actividades con los organismos de gobierno y los actores sociales e implementarlas a nivel provincial.

En el transcurso de 2017 los equipos técnicos de la Copreti receptaron 133 denuncias. Según el desglose realizado para un mejor abordaje del problema,  45% están referidas a trabajo adolescente desprotegido; 23% son de adolescentes protegidos; 27% trabajo artístico; 4% trabajo infantil prohibido y el 1% de estrategia de supervivencia.


El trabajo infantil viola la legislación internacional y la local y priva a los niños de su educación o les exige asumir una doble carga: el trabajo y la escuela.


Relevamientos realizados los últimos años en el país han detectado a chicos y chicas con tareas inapropiadas y de distintas características según vivan en las ciudades o en el campo.

En gran parte de la geografía provincial, las inspecciones han detectado a niños trabajando en cortaderos de ladrillos. También es posible verlos lidiando con la venta ambulante, la mendicidad, trabajando como cartoneros y apenas entrada la adolescencia, como limpiavidrios y malabaristas. En el campo los usan en la recolección de hortalizas y hierbas aromáticas o el corte y la recolección de leña.

 

 

 


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