El Vicegobernador de la Provincia presidió hoy, en la Sala de Situación del Centro Cívico, el acto de entrega de ayudas reintegrables Vida Digna a 430 familias de Capital. En su transcurso Martín Llaryora elogió el compromiso de los cordobeses con el plan y sostuvo que las pequeñas obras domésticas que permiten una existencia mejor, son tan importantes como las concebidas en beneficio de toda la ciudad.

“Si estamos aquí es porque ustedes no bajan los brazos y son capaces de aprovechar cada una de las oportunidades que les dan para mejorar sus casas y sus vidas”, señaló el Vice, quien se encuentra a cargo del Poder Ejecutivo ante la ausencia del gobernador Schiaretti quien se encuentra en misión oficial por Austria.

Llaryora recordó que “en Córdoba se están haciendo obras gigantes, millonarias”pero advirtió que siempre ha pensado en aquellas que son importantes para cada una de las familias que, en ocasiones y por falta de recursos, tienen el gas o la cloaca que pasa por la casa pero no han podido  realizar la conexión que les permita aprovechar esos servicios.

Añadió también que hay familias que no tienen un baño correctamente instalado o les falta una habitación porque hay nuevos integrantes y la casa has quedado chica. “Nos parece justo entonces que, además de gestionar esas obras monumentales que se diseñan pensando en toda la provincia, el Gobierno colabore para que los que menos tienen puedan disponer de la ayuda imprescindible para mejorar su calidad de vida”.

Recordó el Vicegobernador que ése es el propósito esencial del programa Vida Digna, el que ya ha beneficiado a 68.500 familias de distintos lugares de Capital y el interior y que contempla la entrega de 30 mil pesos, en dos cuotas de 15 mil, para la construcción de un baño o de una habitación. Indicó asimismo que el programa de ayudas reintegrables fue pensado para  facilitarles las cosas a sectores que no tienen acceso al esquema de financiación convencional.

Elogió asimismo la decisión del Gobierno de entregar directamente el dinero a los beneficiarios en lugar de aceptar la sugerencia de los que se inclinaban por encargar las obras a grupos empresarios y precisó que alrededor del 95 por ciento de los que recibieron el préstamo ya ejecutó o está en proceso de construcción de los trabajos para los cuales pidieron el dinero.

Según Llaryora, Vida Digna fue pensado para que resultara “útil y rápido y para hacer la vida de la gente más fácil”. A manera de ejemplo, señaló que la gente emplea el ingenio y cada peso que recibe para completar partes de la casa que inició y no pudo cerrar  por problemas de costos. “Una señora me decía recientemente que ella ya tenía el baño y no necesitaba una pieza extra, pero el dinero le venía bien para  cambiar el techo de chapa, viejo y agujereado”.

Insistió en que “la base del programa es la confianza y la solidaridad” y recordó que el dinero se devuelve en cuotas fijas de 250 o 125 pesos mensuales, sin ningún tipo de ajuste y de acuerdo a los ingresos familiares, y también  reciben el préstamo quienes lo necesiten aunque no estén en condiciones de  reintegrarlo.

Agradeció el Vicegobernador que la gente cumpla con la palabra empeñada y dijo que “cumpliendo ustedes hacen que los gobiernos podamos justificar este tipo de políticas y demostrarles a los que no creen en nuestro pueblo que hay que dar oportunidades porque las toman y las aprovechan  y consiguen que su familia viva mejor. Nadie se traiciona a sí mismo ni a su hogar”.

Finalmente,  ponderó el plan desde la perspectiva de la creación de empleo y subrayó que hay cientos de albañiles trabajando en la construcción de las piezas o los baños que ha permitido levantar el Vida Digna.


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