• Unos mil alumnos cursan hoy en la centenaria escuela donde también estudió Agustín Tosco.

La mañana gris y lluviosa no fue impedimento para que se llevara adelante un cálido acto de celebración por el centenario del IPET 48 Presidente Julio Argentino Roca, única escuela secundaria técnica con albergue estudiantil de la ciudad de Córdoba.

La comunidad educativa junto a familiares, ex alumnos, ex profesores y ex directores, escuelas invitadas y funcionarios del Ministerio de Educación se reunieron en el patio techado a compartir historias y anécdotas desde sus comienzos allá por mayo de 1914 hasta hoy. Abrazos estrechados con alegría marcaban el momento del reencuentro de muchos egresados.

Cuenta la historia que fue el gobernador Ramón J. Cárcano quien fundó el 2 de abril de 1914 la Escuela de Artes y Oficios, cuyas actividades escolares se iniciarían el 1º de mayo de ese año con alumnos provenientes del Asilo de Niños Desvalidos. Por el decreto 4219 del 22 de octubre de 1914 se la designó “Presidente Roca”.

En su origen, fue escuela de educación primaria y práctica de taller de especialidades. Los primeros talleres eran sastrería, mecánica y carpintería. En 1957 la escuela adquiere la categoría de institución de enseñanza media y en 1969 obtiene la denominación de instituto Provincial de Educación Técnica Nº 1. La reforma educativa de 1995 la denomina I.P.E.M. Nº 48. Luego volvería a su denominación de escuela técnica.

Su director, Héctor Ledesma, cuenta que hoy la escuela ofrece cinco especialidades: electrónica, electricidad, mecánica, automotores y construcción. La centenaria institución cuenta con un albergue estudiantil en el que pernoctan de lunes a viernes unos 31 alumnos.

“Vienen desde barrios alejados ya que la ciudad creció muchísimo, y algunos del interior. En otras épocas eran más los del interior porque allí no había escuelas técnicas, los tiempos han cambiado pero seguimos siendo la primera escuela técnica que hoy es la única que ofrece albergue a sus estudiantes en la ciudad de Córdoba”, afirma Ledesma.

Más de mil alumnos, aproximadamente, conforman la comunidad estudiantil que disfruta de un gran predio que tiene unas siete hectáreas con grandes arboledas donde se encuentran las aulas, los talleres, el albergue y los espacios para deportes frente a un entorno natural único en la ciudad.

“Por aquí pasaron estudiantes que luego se convertirían en personajes ilustres de Córdoba como Agustín Tosco que fue alumno del hogar estudiantil hay una frase de su autoría y que sigue transitando estos espacios: ‘En el Roca aprendí a discutir’. El fue un agradecido de esta escuela porque cuando era estudiante no sólo se dedicaba a estudiar lo que aprendía en la aulas y en los talleres, sino que además le dedicaba tiempo a la lectura”, contaba gustoso el director Ledesma.

Además la institución cuenta con egresados no menos importantes que están hoy incorporados en reconocidas industrias y no sólo en la especialidad mecánica sino en electrónica, electricidad y también en construcciones y muchos egresados que han migrado al exterior.

Por su parte, la secretaria de Educación Delia Provinciali, luego del acto formal expresó: “Cuando uno ve el albergue estudiantil llamado Agustín Tosco, que recupera el nombre de quien fuera un dirigente sindical con una historia de aporte increíble para la provincia, de los ex alumnos que escuchamos hoy con responsabilidades en grandes empresas entonces uno se va de esta escuela con la tranquilidad de saber que hay una institución en la que sus docentes apuestan a trabajar por la inclusión y la calidad, dos conceptos que no pueden ir por separado sino que están permanentemente interactuando aunque se tensionen. Lo importante es verlo en una perspectiva conjunta y me parece que es lo que hace esta escuela desde sus inicios”.

La primera mujer del Roca. Mariela Moreno, fue integrante de la primera promoción de mujeres que egresó en el año 2000, contaba que además fue primera mujer que ingresó cuando la escuela se hizo mixta; “hace catorce años que egresé como técnica en mantenimiento edilicio e industrial”, recordó.

Ante la consulta de cómo fue su experiencia de ingresar a una escuela que históricamente había sido para hombres rememoró: “Fue muy complicado, sobre todo para los profesores que tenían que adaptarse porque venían con otro modo al trabajar con hombres. Debían cuidarse de palabras y costumbres que tenían, éramos pocas mujeres. Algunas se fueron yendo al terminar tercer año porque no les gustaba la parte técnica. Se inscribieron otras y egresamos cuatro en total”.

“Esta escuela marcó mucho mi vida tanto en los valores éticos y morales, en la educación que me dieron; gracias a ello hace 10 años que me desempeño como operaria en VW. Si tuviera que volver a estudiar en una escuela secundaria volvería a elegir al Roca por los valores de los profes, por el compañerismo y porque ésta es una gloriosa institución”, finalizó emocionada.

 


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