A sala llena, Cacho Buenaventura cerró la última jornada del festival de la misma manera que el Flaco Pailos la abrió con entradas agotadas. Dicen que Dios está en todos lados pero esta semana le hizo un guiño a Córdoba, donde una vez más quedó demostrado que el humor resiste y fue más que saludable en una semana donde el humor “no nos dejó a pata”.

Despedida del festival con tonada bien cordobesa, tan nuestra y tan universal e  irrefutable dentro y fuera de nuestras fronteras. Los consagrados y las nuevas generaciones cerraron un nuevo capítulo de la risa: Cacho Buenaventura, Camilo & Nardo y El Coto, entre otros. Pero desde la tarde, los standaperos de Ciudad Cósmica Stand Up se adueñaron de distintos espacios de la Media Legua Cultura de Oro. Monte Maíz bajó el telón del festival en el interior, donde 16 localidades también dijeron un sí contundente desde la platea, ajenos a los avatares del transporte urbano.

Cinco días donde el diálogo entre la creación y la risa; la emoción, el reconocimiento, los nuevos lenguajes y escenarios, el humor en trazos, el humor de antología, nos llevaron una vez más a disfrutar de un humor que no admite fronteras. Del 7 al 11 de junio la XI edición del Festival Pensar con Humor de la Agencia Córdoba Cultura del Gobierno de la Provincia de Córdoba, lo reflejó en todas sus generaciones y lenguajes: la sabiduría y el oficio de los grandes conviviendo con los nuevos lenguajes de los jóvenes, los humoristas de otras regiones y el humor a flor a piel que se palpitó a la vuelta de la esquina y en los lugares más recónditos de nuestra provincia.

Más de 100 artistas -entre humoristas, actores y músicos-. Más de 70 actividades, de las cuales 16 transcurren en el interior provincial. Más de 40 escenarios entre salas de teatros oficiales e independientes, museos, bares, hospitales, cárceles, plazas, barrios de la ciudad y localidades de la Provincia colmaron este espacio de reflexión e indagación en el que se constituye “Pensar con Humor”, que contagió la risa a más de 20.000 espectadores en toda la provincia.

Nuestro humor. Un sentimiento declarado

La Legislatura de la Provincia de Córdoba se convirtió en escenario del humor por partida doble. El miércoles 7 en el Recinto, por unanimidad se sancionó el Proyecto de Ley que declara al “Humor Cordobés” como Patrimonio Cultural Intangible de la Provincia de Córdoba. Durante cinco días, desde la fachada, transeúntes y peatones tiraron chistes en el escenario de Humor al Paso y los cuentistas cordobeses lo animaron junto a Los Socarrones. También fue escenario de la Final del Humor al Toque -que premia a los humoristas noveles-. Este año, recayó sobre Jonatan Pinto con su rutina “Gracias al amor aprendí a reír”, que en el 2018 que viene se integra a la grilla de programación. Humor protocolar y humor espontáneo se conjugaron en este espacio, donde fuera de libreto, Lorena Giménez, interpreto dos temas a cielo abierto.

Humor sanador. Humor medicado

De un clásico cordobés “Eran cinco hermanos y ella no era muy santa”, a un clásico universal “El Avaro”, la Comedia Cordobesa también fue protagonista. Con ritmo de cuarteto dió inicio a esta ceremonia de la risa, desde la mañana del miércoles en el Hospital Neurosiquiátrico. Este elenco oficial siue cantando y contando su versión homenaje al Negro Iriarte en distintos escenarios. En el 2015 abrió este mismo festival, y desde entonces no hay espacio que se le resista. Desde el baile de la Mona en el Sargento Cabral, la Plaza San Martín, el Teatro del Libertador, entro otros tantos. Para luego continuar con su versión animalesca de Moliere.

El Flaco Pailos, un Dios en escena y un pollo mojado al momento de ser homenajeado. Este año la organización del festival reconoció su trayectoria. A la hora de la entrega de la placa fue sorprendido por Alejandro Orlando que, desde el personaje de Los Modernos, lo deleitó con una rutina cargada de guiños y anécdotas en común con el Flaco. Doña Jovita y el Dr. Presman, con un consultorio colmado, se debatieron entre las bondades de la peperina y el Clonazepan.

El humor que trasciende las fronteras del Arco de Córdoba, nos sorprendió con Sutottos y los relatos autobiográficos de Casciari & Zambayonni, entre otros artistas;  que nos hablan de los que se ríen en otros puntos del país.

Espacios para pensar y repensar el humor

Por primera vez, la “Muestra de Humor Gráfico” estuvo a cargo de una mujer. Pupi Herrera fiel a su estilo la tituló Cambalache, el mundo fue y será una porquería en el Patio de Legislatura Provincial. A ésta, se sumó la Muestra Gráfica La Mayor Carcajada, sobre Diarios y Libros de Humor de la Biblioteca Mayor de la UNC, que expone al público el rico patrimonio humorístico que tiene al resguardo la Biblioteca. A la hora de reflexionar sobre el humor se programaron Charlas y Talleres a cargo de referentes de la risa.

Por tercer año consecutivo se realizó la entrega de premios del Concurso Internacional Literario Relatos de Humor “Alberto Cognigni” 2017. La obra “El sonso” del autor cordobés Guillermo Enrique Lubrina obtuvo el primer premio; por su parte, “La insoportable levedad del cerdo”, del autor Néstor Roberto García, de Provincia de Buenos Aires, consiguió el segundo premio; y finalmente, el tercer premio fue para “El cisne de los lagos” del autor de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Rodolfo Piovera. Cabe destacar que “Historia Clínica” del autor Carlos Héctor Vera obtuvo el premio al relato que más identifique el humor cordobés. A ellos se sumaron siete menciones. En este marco, se presentó el Libro “Antología del Humor 2” que contiene los relatos ganadores de la edición anterior.


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