El vientista y director musical Mauro Ciavattini dirigió la gran orquesta (1)

Esparcidas por todo el territorio de la Provincia de Córdoba como parte de un pentagrama fabuloso, las bandas de música infanto juveniles representan núcleos de inclusión social, aprendizaje y desarrollo de nuevos talentos. El último fin de semana, el Paseo de  Cultural del Buen Pastor reunió en un encuentro extraordinario a muchas de estas agrupaciones musicales, que coincidieron en esta ciudad Capital en el marco del Segundo Encuentro de Bandas Infanto Juveniles Córdoba en Concierto.

La Agencia Córdoba Cultura brindó su apoyo a este encuentro, que congregó a unos 300 niños y jóvenes de los diferentes puntos cardinales de la provincia. El organismo de cultura puso a disposición de los organizadores el espacio y una capacitación en instrumentos de viento.

La jornada del pasado domingo clausuró el segundo encuentro Córdoba en Concierto, y a la vez dio inicio a una nueva edición del ciclo ¡Vamos las Bandas!, un programa que la Agencia Córdoba Cultura lleva adelante con la presentación, una vez al mes, de una banda de la provincia que muestra su repertorio en la ciudad de Córdoba.

Las bandas de música de los pueblos y ciudades son una seña característica de sus lugares de origen, un protagonista infaltable en la celebración de fechas patrias y conmemoraciones locales. Estas agrupaciones le ponen ritmo y color a esos días en los que el vecino se siente parte de un pueblo.

El concierto de cierre de Córdoba en Concierto coincidió con la apertura de una nueva edición del programa Vamos las Bandas, que lleva adelante la Agencia Córdoba Cultura. Este concierto iba a realizarse al aire libre, pero el clima obligó a los asistentes a trasladarse a la capilla. El espacio, donde tiempo atrás se celebraba la liturgia, albergó a la gran orquesta formada por todas las secciones de las bandas participantes, unos 300 chicos en total.

Cabe destacar la encomiable tarea realizada por los profesores y coordinadores, especialmente, a los directores Pablo Almada y Mauro Civattini. Este último dirigió una demostración del sistema de improvisación por señas, un método de dirección musical en que las secciones, vientos, cuerdas, percusión, van dando cuerpo a la gran masa orquestal.

Participaron la Orquesta Sinfónica Alberto Ginastera y la Orquesta Juvenil de Tango del Ipet nº 351 de Córdoba Capital; la Orquesta Sinfónica Juvenil de San Francisco; los ensambles infantiles y juveniles de la Escuela Arte Nuevo de Rio Tercero; las Bandas Municipales de Unquillo, Porteña y Brinkmann; y la Orquesta inicial de la Escuela Municipal de Música “Remo Pignoni” de Rafaela, provincia de Santa Fe. La organización general estuvo a cargo de Renzo Aguirres  y Romina Herrera.

 


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