Una vez más, La Noche de los Museos reunió en su última edición a millares de cordobeses que, en distintos puntos de la provincia, se lanzaron solos, junto a amigos o en familia a recorrer los 80 espacios culturales y de otro tipo que abrieron sus puertas a la curiosidad y el esparcimiento en las horas finales del viernes 1 de diciembre.

Como ya va siendo costumbre, el evento múltiple volvió a alterar el paisaje nocturno de varias ciudades cordobesas, con el público formando filas y filas en torno a los museos que fueron de la partida. Además, en esta ocasión se sumaron propuestas destacadas y que dieron su nota particular, como fue el caso del Cementerio San Jerónimo, en el barrio Alto Alberdi de la Capital, o los clubes Belgrano, Talleres e Instituto, entre otros.

Hablando de la ciudad de Córdoba, fueron muchos los que eligieron incluir en el itinerario a la Plaza Cielo y Tierra. Y es que el espacio recientemente inaugurado se incorporó también por primera vez a la propuesta, con un recorrido abreviado.

Daniel Barraco, quien dirige este centro del conocimiento desarrollado de manera conjunta por el Gobierno de la Provincia y la Universidad Nacional de Córdoba, dijo en un alto de la actividad: “Llevamos más de 2.500 personas, y recién son las 22. La sensación que tenemos es que la gente se está divirtiendo mucho, que lo están pasando bien”.

Una de las visitantes de este sitio, Elizabeth Arnold, expresó: “Es verdaderamente maravilloso, para los chicos es excelente. Ese piso transparente donde está la luna, con los huesos de dinosaurio abajo y los diferentes niveles, me pareció genial. Yo lo había visto por televisión, pero voy a volver de día para hacer el recorrido completo”.

En el moderno espacio que se levanta en el Parque de las Tejas se llevaba a cabo además la llamada Noche de las dos lunas, en referencia a la posibilidad de observar en simultáneo al satélite natural y la luna construida dentro del llamativo dodecaedro.

Otro de los principales atractivos fue el suelo transparente del interior que exhibe bajo los pies de los visitantes distintos niveles, uno por cada uno de los cuatro elementos fundamentales: aire, tierra, agua y fuego. Sumado a esto, un grupo de actores puso en acto interpretaciones de las obras de Julio Verne “Veinte mil leguas de viaje submarino” y “Viaje al centro de la Tierra”.

Tu propia aventura

Entre los posibles recorridos ofrecidos en la ciudad Capital dentro del Polo Museístico de la Provincia, una fija es visitar el Museo Superior de Bellas Artes Evita – Palacio Ferreyra. Cada vez que hay Noche de los Museos, la distinguida mansión de Nueva Córdoba brilla con sus mejores galas, convidando al mismo tiempo nuevas propuestas y muestras generosas del patrimonio artístico de la Provincia.

Este viernes, apenas al pasar los pesados portones de la casa el recorrido era amenizado, al aire libre, por los sonidos del Ensamble de Cámara de la Policía de Córdoba, banda integrada por siete músicos pertenecientes a la fuerza provincial y dirigida por el sargento ayudante Cristian Gudiño. “Para nosotros es muy agradable estar representando a la Policía de la Provincia. La gente viene, se sienta, participa, pide temas”, contó Gudiño, al frente de la agrupación cuyo repertorio mixtura jazz, latin jazz, bossa y folclore argentino, entre otros estilos y ritmos.

Esta edición de la Noche de los Museos agrupó a los diferentes espacios del interior provincial y de la ciudad de Córdoba en torno al eje “Camino al Centenario de la Reforma Universitaria de 1918”. Mariana Del Val, directora del Museo Evita, explicó de qué manera encararon la temática desde dicho lugar.

“La Provincia de Córdoba cuenta en su acervo con un cuadro de Deodoro Roca, actor central de la gesta del ´18, quien además fue un muy buen pintor, aunque no sea muy conocido por esta faceta. Quisimos contar una pequeña historia al respecto”, dijo Del Val.

“Roca -siguió la directora- era un personaje muy irónico. Hay una anécdota de 1940 en que su amigo, el pintor Ernesto Soneira, fue censurado por una pintura que incluía desnudos en clara referencia a las vanguardias europeas. Entonces y en respuesta, Rosita Ferreyra de Roca –una de las hijas del dueño de esta casa, Martín Ferreyra- salió por la noche junto a Sonaire y Deodoro para vestir con negligé todas las esculturas desnudas del Parque Sarmiento”.

Así, junto a los cuadros de estos excéntricos personajes del arte local de mediados del siglo 20 se expusieron recortes de los periódicos de la época, páginas amarillas por el tiempo y que dan cuenta de la sorpresa de la ciudad que, 77 años atrás, amaneció aquel día con el pasmo de hallar vestidas las esculturas de su principal paseo. La noche de este viernes, además, incluyó una performance alusiva a esta intervención en el hermoso parque que rodea a la casona, parque que a su vez fuera diseñado por el célebre arquitecto y paisajista francés Carlos Thays y donde actualmente se exhibe una muestra de esculturas.

Gustavo Sosa, quien eligió hacer este recorrido junto a su nieta, manifestó que era la primera vez que pisaba el Palacio, “a pesar de que soy de Córdoba y ya tengo 59 años”.

“Es muy lindo poder mostrarle a mi nieta que hay diferentes formas de mirar, observar, entrar en lo heterogéneo, de comparar y tener criterios. Me parece extraordinario que se fomente esta forma distinta de visitar los museos”, cerró el hombre antes de proseguir el paseo junto a su pequeña acompañante.


Volver
ff ,