El sonido de los instrumentos que afinan es señal de que hay un ensayo en la sala principal. El ensayo reúne a la Orquesta Sinfónica de Córdoba y al tenor cordobés Marcelo Álvarez.

Los bombillos de las luces iluminan expectantes el ingreso del tenor que deslumbra en escenarios alrededor del mundo, situando su nombre en afiches y titulares en varios idiomas. Desde la platea, se puede  palpitar ese sentir de “vuelta a casa”, la sensación de hogar de quien dejó su tierra hace varios años atrás por un sueño.

Mientras tanto, el maestro Guillermo Becerra dialoga con los miembros de la orquesta, los prepara en una especie de antesala de coordinación antes del ingreso de la esperada figura. Tal vez, una imagen parecida al entrenador del equipo minutos antes de la llegada de Messi.

“Es realmente muy emocionante y muy trascendental porque no siempre se tiene la posibilidad de compartir escenario con una  personalidad tan grande siendo de la ciudad. Es una de las cosas más maravillosas que puede tener un artista, como digo siempre. Y para el público, la posibilidad de escuchar en vivo es inigualable, ¿no? Por más tecnología que haya y que nos permita ver en videos, pero un espectáculo en vivo es irremplazable”, dice el maestro antes de recibir a Marcelo Álvarez en el escenario.

La espera terminó. Álvarez empieza a preparar la voz, se trata del primer encuentro con la orquesta, las primeras marcas y ajustes para configurar dos conciertos en donde las entradas ya escasean. La potencia de su voz envuelve la platea, mientas que la sinfónica imprime una atmósfera de ensoñación.

“Hay un elemento de fiesta total para los que vengan a escuchar los dos conciertos”, desliza el maestro Becerra, en un comentario de cómplice felicidad, ya que la Orquesta Sinfónica de Córdoba y el mismo cantante lírico fueron galardonados con el Premio Kónex a lo mejor de la Música Clásica en la última década, en una ceremonia realizada el martes en Buenos Aires.

“Toda vez que vuelvo a Córdoba es una gran expectativa para mí. Lo que voy a tratar es dar el corazón, dar la máxima energía y el público tiene que hacer también esto para que sea una gran fiesta para esta Córdoba”, expresa Marcelo Álvarez.

El programa se distingue por la conjunción de “obras orquestales y  obras, obviamente, con canto y orquesta. En su mayor parte, arias de óperas”, explica Guillermo Becerra. Sin embargo, destaca también la presencia de de zarzuelas, canzonetas y composiciones de autores argentinos, como el caso de Carlos Gardel y Carlos del Franco, compositor cordobés.

El repertorio incluye las arias “Lamento de Federico” de la ópera La arlesiana, de Francesco Cilea, “E lucevan le stelle” de Tosca, de Giacomo Puccini, y el aria de “El Cid” de Jules Massenet.

Luego, “El día que me quieras”, de Carlos Gardel, y “Granada”, de Agustín Lara se escucharán en el concierto.  Además el aria “Amor, vida de mi vida” de la zarzuela Maravilla, de Moreno Torroba, para cerrar con “No puede ser”, de la zarzuela La tabernera del puerto, de Pablo Sorozábal.

“Está todo intercalado de manera  que tenga mucho colorido el repertorio y él se pueda lucir y también la orquesta. Pero la parte principal la tiene la voz, lógico”, concluye el maestro.

Termina el segundo tramo del ensayo y el perfecto orden se diluye en la rutina entre murmullos de conversaciones, personas caminando con prisa o risas jocosas. Artistas y público esperan que se abra el telón y comience el concierto.

Información útil

El destacado tenor argentino se presente el  sábado 14 y el martes 17, a las 21, en el Teatro del Libertador San Martín, acompañado por la Orquesta Sinfónica de Córdoba y con la dirección general de Guillermo Becerra.

En orden al programa, el repertorio es el siguiente: “Lamento de Federico” de la ópera La arlesiana, de Francesco Cilea, “E lucevan le stelle” de Tosca, de Giacomo Puccini, y el aria de “El Cid” de Jules Massenet, además de las canciones “El día que me quieras”, de Carlos Gardel, y “Granada”, de Agustín Lara, además el aria “Amor, vida de mi vida” de la zarzuela Maravilla, de Moreno Torroba, para cerrar con “No puede ser”, de la zarzuela La tabernera del puerto, de Pablo Sorozábal.


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