“La nanotecnología es un campo de las ciencias aplicadas dedicado al control y manipulación de la materia a una escala menor que un micrómetro, es decir, a nivel de átomos y moléculas. Cuando se manipula la materia a escala tan minúscula, se pueden crear materiales, aparatos y sistemas novedosos y poco costosos con propiedades únicas”, define José Javier Serrano Olmedo, el especialista español que días atrás visitó Córdoba para reunirse con empresarios e investigadores locales.

Serrano Olmedo trazó un amplio panorama de las oportunidades que ofrece este campo, al que concibe con una gran capacidad transformadora de los procesos productivos y de la generación de bienes y productos. Tal es así que el español entiende que la nanotecnología está llamada a “cambiar nuestra vida como (lo hizo) Internet”.

En un momento libre de su apretada agenda, mantuvimos un diálogo con el especialista, en el que dejó interesantes conceptos sobre una actividad que parece haber llegado para quedarse.

Nanotecnología y pymes. “Es aconsejable que las pymes no se lancen solas. Pueden hacerlo asociándose en clusters u otras formas asociativas: la idea es compartir riesgos, alcanzar una cierta economía de escala que permite afrontar la adquisición de esta tecnología o equipamiento. Estos negocios tiene una forma distinta de evolucionar, esto implica mayores riesgos que los negocios tradicionales. Pero también suponen retornos muchos mayores”.

 Los primeros pasos. “Tener ideas y visualizar las aplicaciones es el desafío. Pero como en cualquier negocio hay que buscar financiación, recursos y personal adecuado. Hace falta formarse y conocer las necesidades que estas tecnologías pueden cubrir. Así uno puede tener ideas innovadoras para nuevos productos y poner en marcha nuevos productos. Esto no es tan complicado como hace algunos años. El costo inicial para generar la base tecnológica para producir se ha reducido muy notablemente”.

Tiempo de maduración. “Si bien cada caso es distinto, pero lleva entre dos y cuatro años llegar a algún resultado. A partir de allí es difícil conseguir financiamiento y calcular retorno. Esos deben ser los márgenes, capacidad de horizonte de empresas o asociaciones para estar en pérdida, asumirlo es importante. Incentivar a las Pymes para que se incorporen al uso de micro y nanotecnologías a sus sistemas productivos o para el desarrollo de nuevos productos. Con la idea que eso será una innovación y con la innovación vendrá el progreso económico”.

La situación en el país. “Aquí hay personal de altísima calidad pero el problema sigue siendo la conexión entre la empresa y la academia, salvar esta barrera es lo que permite crecer. No es problema de falta de recursos sino de alguna manera de organización social del trabajo. Estas tecnologías van a afectar a todos los aspectos de nuestras vidas, ya lo están haciendo por su presencia no solo en elementos electrónicos, sino en materiales y biotecnología. Como hoy ocurre con la demanda de profesionales en informática en breve faltarán especialistas en nanotecnología”.

Un campo multidisciplinario. “Cualquier desarrollo en nanotecnología necesita de químicos, físicos, biólogos e ingenieros. Hay que incentivar a las pymes para que se incorporen el uso de micro y nanotecnologías a sus sistemas productivos o para el desarrollo de nuevos productos. Con la idea que eso será una innovación y con la innovación vendrá el progreso económico”.

La nanotecnología llegó para quedarse. “En la producción de bienes van a ocurrir dos cosas: productos convencionales que serán sustituidos por otros parecidos en funcionalidad pero distintos en la manera que operan. Las nanopartículas vienen a hacer su aporte en este sentido (pinturas, telas, biomateriales, materiales flexibles, etcétera.) Y aparecerán productos con nuevas soluciones (la robotización de electrodomésticos, control de luminosidad, temperatura ambiente, etcétera.). Hablamos de innovaciones incrementales en cosas y también innovaciones radicales”.


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