Garcia Lambas es el director del Instituto de Astronomía Teórica y Experimental de CONICET – UNC. Este astrónomo sanjuanino, egresado de la Universidad Nacional de Córdoba, realizó en 1986-1987 su posdoctorado con beca de CONICET en la Universidad de Princeton, bajo la dirección del Dr. James Peebles.

Justamente ayer, el Dr. Peebles fue noticia en todo el mundo por ser uno de los tres galardonados con el Premio Nobel de Física 2019, otorgado por sus contribuciones a nuestra comprensión de la evolución del universo y el lugar de la Tierra en el cosmos, a través de sus descubrimientos teóricos en Cosmología y Astrofísica.

Entre otras importantes contribuciones, Peebles dio interpretaciones fundamentales para la detección de la radiación de fondo cósmico de microondas, un rastro que quedó luego del Big Bang, evento que dio origen al Universo, aportando a su relación con las inhomogeneidades en la distribución de materia.

“Con la dirección de Peebles, estudié la estructura a gran escala del universo, esto tiene que ver con las condiciones que había cuando se formó y es por ello que es un tema que hoy en día está retomando mucha importancia”, comenta Lambas.

“Estoy seguro que realmente se merecía este premio, de mi parte estoy muy contento, ya que al haber compartido ese tiempo he aprendido a conocerlo, a conocer cómo se maneja y piensa. Es un investigador y ha sido un formador increíble”, agrega el director del Instituto de Astronomía Teórica y Experimenta del Observatorio Argentino Córdoba.

Aporte a la astronomía cordobesa

Diego es un activo investigador, algunos de sus proyectos de investigación son promovidos por el MinCyT Córdoba. Uno de ellos es el proyecto “TOROS”, que es una investigación a nivel mundial de astronomía, cuenta con una base de operaciones en Argentina y es cofinanciada por el MinCyT Cordoba, el COFECYT y la Provincia de Salta.

TOROS opera sobre el universo dinámico, centrado en la detección de la fusión de estrellas de neutrones o entre ellas y agujeros negros. Según indicaba García Lambas, es un proyecto de investigación muy importante ya que detectar y poder estudiar esto nos da indicios de la formación de gran parte de los materiales que se encuentran en la tierra.

Los materiales más pesados de la tabla periódica, que este año cumple 150 años, los más interesante inclusive los radioactivos tienen su origen en este tipo de fusiones. No habría planetas habitables sin ellas”, continúo el astrónomo.

En este sentido, este observatorio estará destinado a la detección de estos fogonazos, la luz, que desata ante estas fusiones, crucial para poder detectar el lugar exacto donde ha ocurrido y por lo tanto poder lograr su seguimiento con diferente instrumental en tierra o espacial.

En palabras de Lambas, TOROS da un importante apoyo al proyecto LIGO que permite la detección del pasaje de ondas graviatacionales, perturbaciones del espacio-tiempo, que surgen de las fusiones pero que no permite tener una certeza de su localización.


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