El próximo 2 de julio, a las 17.40 aproximadamente y durante casi dos minutos, quienes se encuentren en el sur de la provincia de Córdoba serán espectadores privilegiados de un evento astronómico sin igual: un eclipse total de Sol.

Durante ese breve lapso, las órbitas de la Tierra y la Luna estarán alineadas de tal forma que el Sol quedará completamente bloqueado y la sombra del satélite natural se proyectará sobre la superficie terrestre. En una franja del sur cordobés, la oscuridad será total y las estrellas en el firmamento podrán observarse como si fuese de noche.

La última vez que desde esta provincia pudo observarse un fenómeno de esta naturaleza y con estas características fue en 1947. Y los cálculos prevén que deberán pasar unos 375 años para que pueda verse nuevamente desde esta zona en particular.

Si bien el eclipse también podrá contemplarse desde otras latitudes del país y América del Sur, en esos lugares el ocultamiento será solamente parcial. El porcentaje dependerá de qué tan alejado se encuentre el observador de la franja de ocultamiento total.

El Ministerio de Ciencia y Tecnología de Córdoba, la Plaza Cielo Tierra y el Observatorio Astronómico de Córdoba (OAC) estarán presentes en los puntos de observación que el mismo 2 de julio se instalarán en, Córdoba Capital, zona de Río Cuarto, y en La Población y San Javier, en Traslasierra.

Para mirar el eclipse de manera segura es importante utilizar filtros adecuados, ya que los rayos UV del astro pueden quemar las retinas y ocasionar daños permanentes e inclusive ceguera.

Laboratorio a cielo abierto

Los eclipses han maravillado a la humanidad desde tiempos remotos. “Han sido predichos y estudiados por diversas culturas a lo largo de la historia”, explica Manuel Merchán, director del Observatorio Astronómico de Córdoba, una de las pocas instituciones en el mundo que lleva casi 120 años estudiándolos sistemáticamente.

En esa línea, Merchán recuerda que los eclipses ayudaron a los científicos a comprender aspectos de la dinámica planetaria, las propiedades de las capas más externas del Sol y de la física en general. Incluso el de 1919, permitió realizar la primera comprobación de la Teoría de la Relatividad General formulada por Albert Einstein.

A diferencia de lo que se cree, los eclipses son bastante frecuentes: entre dos y cinco veces por año. Pero sucede que la zona de la Tierra desde donde pueden observarse en toda su dimensión –es decir, con un ocultamiento total– es muy limitada.

En rigor, las regiones donde un eclipse se ve como total son las alcanzadas por la umbra, la parte más oscura de la sombra que proyecta la Luna al bloquear el Sol. La umbra tiene la forma de un cinturón estrecho que no supera los 300 kilómetros de ancho, por unos 16 mil kilómetros de largo. Las zonas fuera de esa franja, pero donde el eclipse se ve parcialmente, se denomina penumbra.

Dependiendo del porcentaje de ocultamiento, los eclipses solares pueden ser parciales o totales. Un tercer tipo son los anulares, que ocurre cuando la Luna se encuentra más alejada de la Tierra. En este caso, el disco de la Luna parece más pequeño que el del Sol y por eso durante un eclipse anular lo que resalta es un anillo brillante de luz en los bordes de la Luna.

Sobre el eclipse del próximo 2 de julio, el ministro de Ciencia y Tecnología de Córdoba, Walter Robledo añade: “Este evento distintivo nos ofrece una invalorable oportunidad para continuar promoviendo la federalización de las políticas de Ciencia y Tecnología en el interior del interior, la democratización y la apropiación social de los conocimientos, en este caso, vinculados a la Astronomía”. 

Por este motivo – agrega Robledo – “junto al Centro Plaza Cielo Tierra, y el Observatorio y en articulación con otras instituciones del Gobierno promovemos que la ciudadanía se integre en esta maravillosa experiencia que implica compartir el conocimiento, construyendo así un nuevo espacio para la Ciencia Ciudadana. Además, valorando nuestro patrimonio cultural y geográfico, estamos en condiciones de propiciar un espacio para el turismo de base científica en la provincia de Córdoba.”

Por su parte, Daniel Barraco, director del Centro de Interpretación Científica Plaza Cielo Tierra, subraya la importancia del eclipse para fascinar al ciudadano de a pie, que es uno de los objetivos del trabajo que se realiza en Plaza Cielo Tierra. “Es que, al lograr esta fascinación, lo inducimos a empezar a pensar en la forma en que ve el Universo la ciencia, siempre de manera respetuosa con las distintas creencias. A su vez, al hacer uso de la atención que genera la fascinación, buscamos no sólo despertar posibles vocaciones en ciencias físico-matemáticas, naturales y sociales, sino que también tratamos de que este ciudadano aprenda y ejercite el pensamiento crítico, el inductivo, el deductivo. Porque con ello se vuelve más libre, ya que va a tomar decisiones con conocimiento de causas y efectos”.


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