• El programa llegó a tres departamentos del norte cordobés.
  • Se entregaron kits de huerta y se capacitó a las familias beneficiarias.
  • El año que viene se continuarán con las acciones.

Con entregas de materiales en las localidades de Serrezuela, San Carlos Minas y Salsacate, cerró la semana pasada el cronograma de actividades del programa Cosechando para mi Familia. Se trata de una iniciativa que lleva adelante el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Córdoba a través de la Dirección de Producción Agropecuaria Familiar (DIPAF).

En esta oportunidad, 108 familias resultaron beneficiadas con la distribución de materiales y capacitación. Del encuentro participó la directora de la DIPAF, Mariana Victoria Vigo, y gran parte de su equipo.

El año en números

Los números que son resultado del trabajo realizado por los equipos técnicos de la cartera productiva hablan por sí solos: en el transcurso del año se llegó a un total de 345 grupos familiares, radicados en 12 localidades de tres departamentos cordobeses. Cruz del Eje, El Brete, Las Playas, Tuclame, Paso Viejo, Serrezuela, La Higuera, Villa de Soto, Los Chañaritos, San Marcos Sierras, San Carlos Minas y Salsacate son las poblaciones en las que desarrollaron las tareas.

Cabe recordar que el programa tiene como principal objetivo agregar valor a los procesos socio-productivos familiares, mediante el desarrollo y la construcción de huertas agroecológicas. Los beneficiarios son integrantes de familias que viven o habitan principalmente en ámbitos rurales o periurbanos, y que cuenten con espacios aptos para el desarrollo de una huerta, y que también tengan relación con instituciones o entidades público-privadas con fines comunitarios.

Precisamente, para una mejor eficiencia en el trabajo territorial, se trabajó con 17 salas cuna, espacios coordinados por la Secretaría de Equidad de la Provincia. A través del Cosechando para mi Familia, además de entregar los materiales, herramientas e insumos para la huerta, se capacita a los beneficiarios (familiares de los niños que asisten a estos espacios) a nivel técnico, se distribuye material didáctico y se sigue y monitorea la continuidad de las tareas.

Con esta iniciativa se fomenta la producción de frutas y hortalizas en espacios propios, se promueve el consumo de alimentos saludables y su incorporación a la dieta familiar, y se favorece la comercialización de excedentes, apoyando y acompañando el trabajo asociativo y comunitario que surge de los procesos de integración familiar con los vecinos, las instituciones involucradas y la comunidad en general.

Los kits

En todo 2018 se entregaron kits de huerta a las 345 familias, con una inversión total de $ 1.172.444 para esa misma cantidad de equipos. Cada kit que se le entrega a una familia consta de pala, rastrillo, azada, manguera, alambre y otros implementos de huerta, además de las semillas necesarias para dar comienzo al emprendimiento.

Como ya se mencionó, el proceso implicó también la capacitación de todos los beneficiarios, en un cronograma de trabajo que llevó adelante el equipo de la DIPAF a lo largo del año. Los técnicos enseñaron aspectos básicos acerca de labranza, cultivo, tiempos y cosecha de los mismos. Esas instancias se apoyaron con la entrega de material didáctico e informativo provisto por el ministerio.


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